El aceite de oliva español no depende únicamente de lo que ocurra en los olivares. Las decisiones comerciales de otros países, los aranceles, la evolución de grandes mercados como Estados Unidos o los cambios en la demanda internacional también pueden afectar a un sector fuertemente conectado con el exterior.
La relación entre geopolítica y aceite de oliva ha vuelto a situarse en el debate del sector en septiembre de 2026. Pero ¿hasta qué punto puede lo que sucede fuera de España afectar realmente al aceite español?
Los datos oficiales muestran que existe una conexión importante. España vende aceite de oliva a numerosos mercados internacionales y algunos de ellos tienen un peso considerable dentro de sus exportaciones. Por eso, la política comercial y la evolución económica de estos países forman parte de las variables que debe vigilar el sector.
¿Por qué la geopolítica puede afectar al aceite de oliva español?
Hablar de geopolítica en este contexto no significa únicamente hablar de conflictos internacionales. También incluye las relaciones comerciales entre países y bloques económicos, los aranceles, las condiciones de acceso a determinados mercados y otras decisiones que pueden modificar los intercambios comerciales.
Para el aceite de oliva español esto es especialmente relevante porque una parte de su mercado se encuentra fuera de España.
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) realiza un seguimiento específico del comercio exterior del aceite de oliva, incluyendo el volumen y valor de las exportaciones y sus principales destinos.
Por tanto, un cambio importante en las condiciones comerciales de uno de esos mercados puede repercutir sobre las empresas españolas que venden allí, aunque sus efectos dependerán de numerosos factores.
Estados Unidos muestra la importancia de los mercados exteriores
Estados Unidos es un buen ejemplo de por qué las relaciones comerciales internacionales importan para el sector.
Según el análisis del comercio exterior del MAPA, en 2024 Estados Unidos fue el segundo destino del aceite de oliva exportado por España en términos de valor, solo por detrás de Italia.
Las exportaciones españolas de aceite de oliva hacia el mercado estadounidense alcanzaron los 1.013,4 millones de euros y representaron el 16,5 % del valor de las exportaciones españolas de este producto durante ese año.
Desde la perspectiva estadounidense, España ocupó además la primera posición entre sus proveedores de aceite de oliva en valor en 2024, por delante de Italia, Túnez y Turquía.
Estos datos permiten entender por qué cualquier cambio relevante en las relaciones comerciales con Estados Unidos puede ser seguido con atención por el sector español.
Los aranceles pueden cambiar las condiciones de competencia
Uno de los instrumentos comerciales con mayor capacidad para alterar las condiciones de acceso a un mercado son los aranceles.
Cuando un país establece un gravamen sobre determinados productos importados, estos pueden llegar al mercado de destino en condiciones diferentes a las que tenían anteriormente. Su efecto dependerá, entre otros factores, de la cuantía del arancel, de los productos afectados, de la respuesta de las empresas y de las condiciones que afronten los competidores procedentes de otros países.
Por ello, para un sector exportador no solo importa cuánto aceite se produce en España, sino también en qué condiciones puede venderse en sus mercados de destino.
Esta dimensión comercial es distinta de los factores que determinan la oferta nacional. Si quieres conocer estos últimos con más detalle, en Economía y Saber analizamos también la importancia de la producción de aceite de oliva en España.
El mercado estadounidense también está cambiando
Los últimos datos disponibles del Consejo Oleícola Internacional (COI) muestran además la magnitud de este mercado.
Estados Unidos importó 437.309 toneladas de aceite de oliva durante la campaña 2024/25, un 20,6 % más que en la campaña anterior, según datos provisionales del organismo.
España, Italia, Túnez y Turquía concentraron conjuntamente el 88,6 % de las importaciones estadounidenses. En el caso concreto de España, las importaciones estadounidenses procedentes del país aumentaron un 20,1 % respecto a la campaña 2023/24.
Sin embargo, la situación comenzó de forma diferente en la campaña siguiente. Durante los tres primeros meses de 2025/26, las compras estadounidenses de aceite de oliva disminuyeron un 1,6 % respecto al mismo periodo de la campaña anterior.
Los datos posteriores del COI mantienen esa diferencia: entre octubre de 2025 y marzo de 2026, las importaciones de algunos de los principales mercados mundiales crecieron conjuntamente un 4,3 %, pero Estados Unidos y Canadá fueron las excepciones entre los mercados analizados.
No todos los mercados evolucionan igual
La evolución de otros países demuestra también por qué la diversificación de mercados puede resultar relevante para un producto internacional.
El Consejo Oleícola Internacional señala, por ejemplo, que las importaciones de aceite de oliva de Brasil aumentaron un 40,5 % durante los seis primeros meses de la campaña 2025/26 respecto al mismo periodo de la campaña anterior.
Brasil representa, de media, alrededor del 9 % de las importaciones mundiales de aceite de oliva, según el organismo.
Mientras unos mercados reducen sus compras, otros pueden incrementarlas. Esta evolución desigual ayuda a explicar por qué productores y exportadores no observan únicamente lo que sucede dentro de España.
¿La geopolítica puede afectar al precio del aceite?
Puede formar parte de los factores que influyen en el mercado, pero no existe una relación automática entre un acontecimiento geopolítico y una subida o bajada concreta del precio del aceite de oliva.
Las condiciones del comercio exterior pueden modificar la demanda de determinados mercados o las condiciones en las que se realizan las exportaciones. Sin embargo, el precio depende también de variables como la cosecha, las existencias disponibles, el consumo, las importaciones, las exportaciones, las condiciones meteorológicas y los costes.
Por eso, atribuir una variación del precio únicamente a la geopolítica ofrecería una imagen incompleta.
La evolución del mercado y de los precios durante este año la analizamos específicamente en nuestro artículo sobre qué está pasando con el precio del aceite de oliva en 2026.
Más allá de Estados Unidos: un mercado mundial interconectado
Estados Unidos es especialmente relevante por su tamaño, pero no es el único mercado que determina el contexto internacional.
El comercio mundial conecta a países productores, exportadores e importadores y hace que las empresas tengan que prestar atención a variables que van desde la demanda de los consumidores hasta las condiciones comerciales de acceso a cada territorio.
Los cambios en los tipos de cambio, las condiciones económicas de los países compradores, los costes asociados al comercio internacional o las decisiones sobre política comercial pueden modificar ese escenario.
Al mismo tiempo, la aparición o el crecimiento de otros mercados puede abrir nuevas oportunidades y reducir la dependencia de destinos concretos.
Un sector que mira mucho más allá del olivar
La producción sigue siendo esencial para entender el aceite de oliva español, pero los datos de comercio exterior muestran que lo que ocurre después de producirlo también importa.
Que Estados Unidos representara el 16,5 % del valor de las exportaciones españolas de aceite de oliva en 2024 ilustra la relevancia que puede adquirir un único mercado. Al mismo tiempo, la evolución reciente de países como Brasil demuestra que el mapa internacional del consumo y de las importaciones continúa cambiando.
Por eso, aranceles, relaciones comerciales y evolución de los grandes países importadores son variables que el sector debe observar junto con la producción, la cosecha y los precios.
La geopolítica no determina por sí sola lo que ocurrirá con el aceite de oliva, pero en un sector con una importante dimensión internacional, lo que sucede fuera de España también puede acabar teniendo efectos dentro.









