El inicio de 2026 llega acompañado de un escenario macroeconómico más estable que el vivido en ejercicios anteriores. Tras superar la fase más intensa de inflación y volatilidad, las previsiones oficiales apuntan a una economía española capaz de mantener un crecimiento sostenido en los próximos años, apoyada en el empleo, la demanda interna y una progresiva normalización de los precios.
El Informe de Situación de la Economía Española 2025, elaborado por el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, ofrece una hoja de ruta detallada para el periodo 2026–2028 y sirve como base para la planificación económica y presupuestaria del país.
Crecimiento económico moderado pero sostenido
Las previsiones oficiales sitúan el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) por encima del 2 % anual durante el periodo 2026–2028. Aunque estas tasas son inferiores a las registradas tras la salida de la pandemia, reflejan una economía que entra en una fase de expansión más equilibrada y menos dependiente de factores excepcionales.
El crecimiento previsto se apoya, principalmente, en la demanda interna. El consumo privado seguirá siendo uno de los pilares de la actividad económica, respaldado por la evolución favorable del empleo y la mejora gradual del poder adquisitivo. La inversión mantendrá un papel relevante, impulsada por la construcción, la modernización productiva y los proyectos vinculados a la transición digital y energética.
Inflación en proceso de normalización
Uno de los elementos clave del escenario macroeconómico es la evolución de la inflación. Las previsiones oficiales anticipan una convergencia progresiva hacia el entorno del 2 %, en línea con el objetivo de estabilidad de precios del Banco Central Europeo.
Esta moderación inflacionaria resulta esencial para consolidar la recuperación del poder adquisitivo de los salarios y reducir la incertidumbre económica. Un entorno de precios más estables permitirá a hogares y empresas planificar con mayor previsión sus decisiones de consumo, inversión y ahorro.
Mercado laboral: creación de empleo y reducción del paro
El mercado laboral seguirá desempeñando un papel central en la evolución económica durante los próximos años. Las previsiones apuntan a una creación sostenida de empleo, aunque a un ritmo más moderado que en ejercicios anteriores, coherente con una economía que entra en una fase de crecimiento más madura.
La tasa de desempleo continuará reduciéndose de forma gradual, apoyada en el dinamismo de sectores intensivos en empleo y en el crecimiento de la población activa. Este comportamiento contribuirá a reforzar la base de cotizantes y a sostener el consumo privado.
Productividad y retos estructurales
Más allá de las cifras agregadas, el informe subraya la importancia de avanzar en mejoras de productividad para sostener el crecimiento a medio y largo plazo. La inversión en capital humano, innovación y digitalización será determinante para mantener la competitividad de la economía española en un entorno internacional más exigente.
Asimismo, la capacidad de absorber los flujos migratorios y de integrarlos de forma eficiente en el mercado laboral será un factor clave para evitar cuellos de botella y garantizar un crecimiento equilibrado.
Sector exterior y equilibrio macroeconómico
Las previsiones contemplan un sector exterior más equilibrado, con una contribución moderada al crecimiento. Aunque el contexto internacional seguirá siendo incierto, el buen comportamiento de las exportaciones de servicios y la mejora de la posición financiera frente al exterior permitirán limitar los desequilibrios.
La capacidad de financiación de la economía española se mantendrá en niveles positivos, reforzando la estabilidad macroeconómica y reduciendo la vulnerabilidad ante shocks externos.
Un escenario central con riesgos controlados
El escenario macroeconómico central para 2026–2028 es de crecimiento estable y reducción progresiva de desequilibrios. No obstante, el informe identifica riesgos que podrían alterar estas previsiones, como un empeoramiento del entorno geopolítico, tensiones comerciales o una desaceleración más acusada de la economía europea.
La respuesta a estos riesgos dependerá, en gran medida, de la evolución del mercado laboral, la política económica y la capacidad de adaptación de empresas y hogares.
Mirando al medio plazo
Las previsiones oficiales dibujan una economía española que entra en una fase de mayor estabilidad tras años de elevada incertidumbre. El crecimiento sostenido, la moderación de la inflación y el dinamismo del empleo configuran un escenario favorable para los próximos años, aunque condicionado por retos estructurales que deberán abordarse para consolidar esta senda.
Fuentes
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Informe de Situación de la Economía Española 2025. Ministerio de Economía, Comercio y Empresa.
https://portal.mineco.gob.es/es-es/economiayempresa/EconomiaInformesMacro/Documents/Informes%20de%20previsi%C3%B3n%20y%20programaci%C3%B3n/Informe-Situacion-2025.pdf








