La central nuclear de Almaraz tiene ya una nueva fecha en el calendario: el 8 de junio de 2030. El Gobierno ha renovado oficialmente la autorización de explotación de sus dos unidades, que inicialmente tenían previsto dejar de operar en 2027 y 2028.
La decisión tiene consecuencias que van más allá de la propia central extremeña. Afecta a la planificación del cierre nuclear en España y obliga a tener en cuenta cuestiones como la producción eléctrica o la gestión futura de los residuos. Sin embargo, no significa por sí sola que España haya abandonado su estrategia de cierre progresivo de las centrales nucleares.
¿Hasta cuándo seguirá funcionando la central nuclear de Almaraz?
Las dos unidades de la central nuclear de Almaraz podrán funcionar hasta el 8 de junio de 2030, según la renovación de la autorización de explotación concedida por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO).
El cambio es significativo porque las fechas previstas anteriormente eran mucho más próximas. Almaraz I tenía como referencia noviembre de 2027 y Almaraz II, octubre de 2028.
La renovación anunciada por el MITECO amplía así la vida operativa de ambos reactores y altera la secuencia prevista para el cierre ordenado del parque nuclear español.
¿Por qué se ha prorrogado Almaraz?
La extensión parte de una solicitud presentada por el titular de la central en octubre de 2025 para ampliar hasta junio de 2030 la autorización de explotación de las dos unidades.
Antes de que el Gobierno pudiera resolverla era necesario analizar si la instalación podía continuar funcionando con las condiciones de seguridad exigidas.
El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) emitió en julio de 2026 un informe favorable, con condiciones. El organismo regulador explicó que su decisión se apoyaba en la comprobación del correcto funcionamiento de la central y en el mantenimiento de un nivel adecuado de seguridad para continuar su operación.
La evaluación fue extensa. Según el CSN, el informe se sustentó en 29 documentos elaborados por 16 áreas especialistas, además de la información obtenida mediante la supervisión y el control continuos de la instalación.
¿Qué cambia en el calendario de cierre nuclear de España?
Este es uno de los principales efectos de la decisión. Antes de la ampliación, Almaraz estaba llamada a ser la primera central del calendario de cierre progresivo de las nucleares españolas.
Las referencias anteriores situaban el cese de Almaraz I en noviembre de 2027 y el de Almaraz II en octubre de 2028. Posteriormente estaban previstos los cierres de otros reactores, entre ellos Ascó I y Cofrentes en 2030.
Al prolongar ahora las dos unidades de Almaraz hasta junio de 2030, varios cierres quedan concentrados en un periodo mucho más reducido. Esto obliga a adaptar la planificación tanto de la producción eléctrica como del combustible gastado y los residuos radiactivos.
¿España ha renunciado al cierre de las centrales nucleares?
No necesariamente. La renovación de Almaraz modifica una parte importante del calendario previsto, pero no supone por sí misma la cancelación del cierre progresivo del parque nuclear español.
Lo que sí demuestra es que las fechas concretas pueden modificarse si los titulares solicitan continuar la explotación y se cumplen los requisitos regulatorios y de seguridad correspondientes.
Por eso, la decisión sobre Almaraz tiene una relevancia que va más allá de Extremadura. La continuidad de esta central hasta 2030 vuelve a situar en primer plano el debate sobre las fechas previstas para el resto de reactores españoles.
¿Qué supone la prórroga para el suministro eléctrico?
La prolongación mantiene durante más tiempo en funcionamiento una fuente de generación eléctrica que ya forma parte del sistema español. Para el Gobierno, la decisión es compatible tanto con la seguridad nuclear como con la seguridad de suministro.
El MITECO señala además que la extensión no supone un mayor coste para los ciudadanos y que la operación hasta junio de 2030 puede realizarse de forma segura desde el punto de vista radiológico y del abastecimiento eléctrico.
La importancia económica de la decisión está precisamente en que evita retirar en 2027 y 2028 una capacidad de generación que ahora permanecerá disponible durante varios años adicionales. Al mismo tiempo, el resto del sistema eléctrico continuará incorporando nueva generación renovable, almacenamiento y otras infraestructuras previstas para esta década.
¿Qué pasa ahora con los residuos nucleares?
Una central que funciona durante más tiempo también genera combustible gastado durante un periodo mayor. Por ello, la extensión de Almaraz obliga a tener en cuenta la capacidad disponible para almacenar y gestionar estos materiales.
Este aspecto adquiere especial importancia porque el nuevo calendario acerca el final de la operación de Almaraz a las fechas previstas para otros reactores españoles.
La gestión de los residuos radiactivos, sin embargo, no depende únicamente de cuándo cierre cada central. España dispone de una planificación específica para el combustible gastado y los residuos, que debe adaptarse a la vida operativa real de las instalaciones.
¿Qué ocurrirá con Almaraz después de 2030?
La nueva autorización tiene una fecha concreta: 8 de junio de 2030. Por tanto, la decisión actual no permite que la central opere indefinidamente ni supone una autorización abierta más allá de esa fecha.
Hasta entonces, Almaraz deberá continuar sometida a la supervisión del Consejo de Seguridad Nuclear y cumplir las condiciones establecidas para mantener su funcionamiento.
La prórroga proporciona, en cualquier caso, varios años adicionales de operación respecto al calendario anterior. También abre una nueva etapa en el debate energético español: habrá que observar si la modificación queda limitada a Almaraz o si las empresas propietarias de otras centrales plantean cambios similares.
Por ahora, lo que ya ha cambiado es una de las fechas clave del calendario nuclear español. Almaraz no cerrará en 2027 y 2028 como estaba previsto: sus dos unidades podrán seguir produciendo electricidad hasta junio de 2030.









