Hoy en día las transferencias bancarias se han convertido en un instrumento fundamental del día a día, tanto para empresas como para consumidores. Su uso diario en pagos cotidianos como cobro de la nómina, pago de facturas, o simplemente, el envío de dinero entre amigos o familiares ya sea por un regalo, por una comida compartida o por cualquier otro motivo personal, ha sido motivos suficientes para que se regularice el uso de las transferencias inmediatas en Europa.
Existen dos tipos de transferencias: por un lado, las transferencias estándar, que son las que conocíamos hasta ahora, tramitadas por los bancos y que requieren de un número de días hábiles para ser efectuadas. Por otro, las transferencias inmediatas, a través de las cuales el dinero llega de forma inmediata sin necesidad de esperar a días hábiles, con disponibilidad 24/7. Este tipo de transferencias, han sido reguladas por la Unión Europea en el Reglamento (UE) 2024/886 que entró en vigor el 9 de octubre de 2025 y que regula el uso de transferencias inmediatas en la zona SEPA.
Qué son las transferencias inmediatas
Para entender bien lo que son las transferencias inmediatas hay que tener en cuenta unos cuantos factores que las definen. El principal es su inmediatez, una transferencia inmediata está disponible en la otra cuenta en menos de 10 segundos y una vez recibido el dinero, está lista para poder usarlo. Otra de sus características es que una vez enviada, no puede cancelarse, solo podría volverse atrás si el beneficiario lo acepta.
Otro de los beneficios principales es su eficiencia, ayudan tanto al ordenante como al beneficiario que no tienen que esperar días a que el dinero llegue a la otra cuenta y pueden dar por hecha la transacción al momento. Esto ha jugado a favor especialmente de entornos digitales como por ejemplo casinos con Bizum. Los jugadores que depositan, esperan jugar en ese momento, por lo que una transacción rápida es fundamental y puede ser clave a la hora de elegir donde jugar saber si ese casino dispone de pagos inmediatos o no. Esto, a su vez, ayuda a la confianza del consumidor, ya que ve que su dinero ha llegado y no tiene que esperar.
También pueden ser más baratas que otro tipo de transacciones, su valor es similar al de una transferencia ordinaria. Cuando no existían las transferencias inmediatas, si querías realizar una transferencia exprés, era posible, pero su coste es más alto. En este caso, el coste es el mismo. Otra de sus características es la posibilidad de poner límites a las cantidades, esto es una ventaja de cara a evitar los problemas de seguridad. Estos límites pueden ser cambiados por el ordenante.
Qué cambia con la regulación de octubre de 2025
La rapidez con la que evoluciona la tecnología y la inmediatez que domina el panorama general, era una cuestión de tiempo que las transferencias inmediatas se asentaran en nuestro día a día como lo han hecho. Por eso, también necesitan una regulación y eso es lo que ha hecho la Unión Europea con regulación, que no hace sino poner un poco de orden y facilitar una herramienta que ya se estaba utilizando desde hacía tiempo. Estos son algunos de los principales cambios que vamos a ver con el Reglamento del Parlamento Europeo:
- Acceso multicanal: esto significa que los proveedores de servicios están obligados a ofrecer las transferencias inmediatas en todos los canales de los que dispongan al igual que ya ofrecen las transferencias ordinarias, es decir, a través de banca online, aplicación móvil, oficina física, etc.
- Igual coste: como explicamos más arriba, las transferencias inmediatas no pueden tener un coste extra como pasaba antes con las transferencias exprés, su coste tiene que ser igual al de las transferencias ordinarias.
- Control del usuario: esto da al usuario un control sobre los límites del importe. Anteriormente era el proveedor de servicios el que dictaba el cómo y el cuanto, ahora el consumidor puede poner esos límites.
- Verificación del beneficiario: los bancos están obligados a ofrecer información acerca del destinatario para verificar que coincide con el titular de la cuenta a la que se está enviando el dinero. Este servicio debe ser obligatorio y gratuito y sirve para evitar errores o fraude y en caso de darse, el consumidor tendrá derecho a un reembolso.
Mejoras palpables
Este cambio viene a ofrecer mejoras generales a un sistema que ya estaba en marcha pero que necesitaba de una regulación que beneficiase a consumidores y empresas. Con esta normativa se rompe con los tradicionales sistemas bancarios que ralentizaban y obligaban a adaptarse a horarios de oficina. Con esta flexibilidad de horarios y de accesibilidad, la economía es más fluida. Pero es que además, esta ley favorece al movimiento de dinero en la zona euro, algo que antes estaba mucho más limitado y especialmente era más costoso. Esto último se hacía más necesario en un mundo cada vez más global.
Para terminar con un dato revelador, en España, Bizum, el sistema de pago inmediato más usado, cerró 2025 como uno de los sistemas de pago digital más usados en España a nivel global, con un incremento del 13,2%, registrando un total de 1.237 millones de operaciones y más de 30 millones de usuarios.








