El acceso al crédito bancario en España continúa mejorando, aunque a un paso más lento. Así lo refleja la última Encuesta sobre el acceso a la financiación de las empresas del área del euro (SAFE), publicada por el Banco Central Europeo y analizada por el Banco de España. Entre julio y septiembre de 2025, las compañías españolas declararon una evolución positiva de las ventas y beneficios, pero con menos fuerza que en el trimestre anterior, en un contexto de tipos de interés que han dejado de descender.
Mejora del crédito, pero con menor impulso
Según el informe, un 10 % neto de empresas españolas percibió una mejoría en la disponibilidad de préstamos bancarios durante el tercer trimestre de 2025. Se trata de una cifra todavía positiva, aunque cuatro puntos por debajo del trimestre previo. Esta moderación se explica porque, aunque las entidades financieras siguen mostrando mayor disposición a conceder crédito, el impulso global del mercado financiero se ha estabilizado tras varios meses de crecimiento.
El historial crediticio de las empresas, es decir, su comportamiento previo en el pago de deudas y gestión financiera, ha tenido un papel favorable en este contexto: un 18 % neto de compañías lo considera un factor clave para mantener buenas condiciones de acceso. Sin embargo, un 9 % neto sigue viendo las perspectivas económicas generales como un obstáculo para obtener financiación.
En paralelo, el porcentaje de empresas que solicitaron un préstamo bancario se redujo hasta el 17 %, doce puntos menos que en la encuesta anterior. En muchos casos, las empresas optaron por financiarse con recursos propios, o bien no pidieron crédito por temor a ser rechazadas, una actitud conocida como «demanda desanimada», que aumentó del 2 % al 3 %.
Evolución de ventas, costes y beneficios
Las empresas españolas mantienen un pulso económico positivo, aunque con claros signos de enfriamiento. Un 11 % neto de las compañías declaró haber aumentado sus ventas entre julio y septiembre, una cifra que supone doce puntos menos que en el trimestre previo. Los costes laborales y de otro tipo crecieron para el 35 % y 36 % de las empresas respectivamente, niveles elevados, pero sensiblemente inferiores a los registrados tres meses antes (52 % y 45 %). Este menor ritmo de incremento de costes permitió a un 1 % neto de compañías registrar aumentos de beneficios, aunque se trata de un valor más bajo que el 7 % del trimestre anterior.
Por tamaño, las grandes empresas siguen mostrando mayor fortaleza: aumentaron tanto ventas como beneficios, mientras que las pymes continuaron registrando caídas en sus resultados, con un porcentaje neto de beneficios del –7 %.
El fin de la caída de los tipos de interés
Uno de los cambios más relevantes del trimestre fue el estancamiento de los tipos de interés de los préstamos bancarios. Tras cuatro trimestres consecutivos de descensos, la proporción neta de empresas que informó de un abaratamiento del crédito se situó prácticamente en cero. En otras palabras, los tipos han dejado de bajar, reflejando que el ajuste monetario del BCE podría haber tocado suelo tras el ciclo de subidas y estabilizaciones iniciado en 2022.
El efecto no fue uniforme: las pymes notaron un ligero aumento del coste de financiación, mientras que las grandes empresas todavía registraron descensos, aunque más moderados. Al mismo tiempo, los importes concedidos y los plazos de los préstamos siguieron ampliándose, pero las garantías exigidas y otros costes no financieros se endurecieron ligeramente.
Endeudamiento y salud financiera
El proceso de desendeudamiento empresarial continúa, aunque se ha suavizado. La proporción neta de empresas que redujo su ratio de endeudamiento fue del 4 %, frente al 18 % del trimestre anterior. Este proceso se concentra en las pymes, mientras que las grandes empresas muestran por primera vez desde 2020 un ligero aumento del apalancamiento.
En conjunto, los resultados reflejan que las compañías españolas mantienen una situación financiera más sólida que en años anteriores, apoyada en balances saneados y menor dependencia del crédito bancario. Sin embargo, el crecimiento de los beneficios se ha frenado, lo que podría limitar la capacidad de inversión a medio plazo.
Lectura macroeconómica: estabilidad con señales de madurez del ciclo
El informe del Banco de España sugiere que la economía española entra en una fase de madurez del ciclo económico: las empresas siguen creciendo, pero con un dinamismo menor y con un entorno crediticio que ha dejado atrás la etapa de expansión acelerada. El freno en la mejora del acceso a la financiación coincide con un entorno europeo de tipos de interés estables y con un BCE que empieza a equilibrar su política monetaria tras el endurecimiento de los años anteriores.
En términos de política económica, estos datos podrían indicar que el crédito bancario ha alcanzado un nivel de equilibrio entre oferta y demanda. Las entidades bancarias mantienen prudencia, las empresas dependen menos de la deuda y la inversión privada avanza con cautela, lo que reduce riesgos financieros pero también modera el crecimiento futuro.
Expectativas para el cuarto trimestre
De cara al cierre de 2025, un 11 % neto de las empresas españolas anticipa que su acceso a la financiación seguirá mejorando. Aunque el optimismo es moderado, muestra que el tejido productivo mantiene confianza en la estabilidad del sistema financiero. La clave será si esta estabilidad se traduce en inversión productiva y generación de empleo, en un entorno todavía condicionado por los costes laborales y la evolución de los tipos de interés.
FAQ
¿Qué es el «porcentaje neto» en las encuestas del Banco de España?
Es la diferencia entre el porcentaje de empresas que declaran un aumento y las que declaran un descenso. Por ejemplo, si un 30 % de las empresas dice que sus ventas suben y un 20 % dice que bajan, el porcentaje neto es del 10 %.
¿Qué significa «demanda desanimada»?
Se refiere a las empresas que no solicitan un préstamo porque creen que el banco no se lo concederá. Este comportamiento reduce artificialmente la demanda de crédito, aunque refleje desconfianza o prudencia.
¿Por qué han dejado de caer los tipos de interés?
Tras varios trimestres de descenso, los tipos se estabilizan porque el Banco Central Europeo mantiene su política monetaria sin nuevos recortes. Esto indica un equilibrio entre inflación controlada y necesidad de sostener el crecimiento.
¿Qué implicaciones tiene para la economía española?
Una financiación más estable, aunque menos expansiva, puede favorecer la sostenibilidad financiera y reducir riesgos de sobreendeudamiento, pero también limitar el ritmo de inversión y creación de empleo en el corto plazo.
Fuentes
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Banco de España. Las empresas perciben que el acceso a la financiación bancaria ha seguido mejorando en el tercer trimestre de 2025, aunque de forma más moderada (4 de noviembre de 2025).








