El inicio de 2026 encuentra a la economía española operando sin unos nuevos presupuestos generales del Estado aprobados. En ausencia de una Ley presupuestaria para el ejercicio en curso, el marco constitucional prevé la continuidad automática de las cuentas anteriores. Este mecanismo garantiza el funcionamiento del sector público, pero también introduce limitaciones relevantes desde el punto de vista económico y de planificación fiscal.
La prórroga presupuestaria no es una anomalía jurídica, sino una solución prevista para asegurar la continuidad administrativa. Sin embargo, cuando se prolonga en el tiempo, plantea interrogantes sobre la capacidad de adaptación de las políticas públicas a un contexto económico cambiante.
El marco legal de la prórroga presupuestaria
La Constitución Española establece en su artículo 134.4 que, si la Ley de Presupuestos no se aprueba antes del inicio del ejercicio económico, los presupuestos del año anterior quedan automáticamente prorrogados hasta la aprobación de unos nuevos. Este principio evita bloqueos institucionales y permite mantener la actividad del sector público.
Según la información publicada por el Ministerio de Hacienda, la prórroga afecta a los presupuestos del Sector Público Administrativo con carácter limitativo, es decir, aquellos que fijan los créditos máximos de gasto de ministerios y organismos públicos.
Qué presupuestos se aplican en 2026
En la práctica, la prórroga mantiene en vigor los presupuestos generales del Estado de 2023, los últimos aprobados por el Parlamento. Estas cuentas ya habían sido prorrogadas durante 2025, por lo que el ejercicio de 2026 arranca con un marco presupuestario diseñado para una coyuntura económica distinta a la actual.
Esto implica que las grandes partidas de gasto, la estructura presupuestaria y las prioridades reflejadas en las cuentas públicas no incorporan de forma automática los cambios económicos, sociales o geopolíticos más recientes.
Impacto económico de unos presupuestos prorrogados
Desde una perspectiva económica, la prórroga presupuestaria tiene efectos mixtos. Por un lado, aporta estabilidad a corto plazo, ya que garantiza la continuidad de servicios esenciales, el pago de salarios públicos, pensiones y prestaciones sociales.
Por otro, introduce rigideces. La ausencia de unos nuevos Presupuestos limita la capacidad de reorientar el gasto público hacia nuevas prioridades o de reforzar determinadas políticas económicas sin recurrir a modificaciones presupuestarias específicas. Esto puede afectar a la agilidad de la política fiscal en un contexto de transición económica.
Inversión pública y margen de actuación
La inversión pública es uno de los ámbitos donde más se notan las limitaciones de unos presupuestos prorrogados. Aunque la Administración puede realizar ajustes técnicos y aprobar modificaciones de crédito, el margen de maniobra es menor que con unas cuentas nuevas plenamente adaptadas al ejercicio en curso.
Esta situación puede retrasar o condicionar el lanzamiento de nuevos proyectos en áreas como infraestructuras, vivienda, transición energética o digitalización, que requieren planificación presupuestaria a medio plazo.
Fondos europeos y gestión presupuestaria
La gestión de los fondos europeos vinculados al Plan de Recuperación adquiere especial relevancia en un contexto de prórroga presupuestaria. Para garantizar el cumplimiento de los hitos y objetivos acordados con la Unión Europea, las administraciones deben ajustar los créditos prorrogados y priorizar determinadas partidas.
Este proceso exige una mayor coordinación técnica y administrativa, así como una planificación más precisa del gasto, para evitar desviaciones y asegurar la correcta ejecución de los recursos europeos durante 2026.
Señal institucional y confianza económica
Más allá de sus efectos técnicos, la prórroga presupuestaria tiene una dimensión institucional. La falta de nuevos Presupuestos puede interpretarse como una dificultad para alcanzar consensos políticos, lo que influye en la percepción de estabilidad y previsibilidad del marco económico.
No obstante, el escenario macroeconómico oficial contempla que la economía española puede mantener una senda de crecimiento moderado, incluso con presupuestos prorrogados, apoyada en el dinamismo del empleo y la demanda interna, tal y como ha señalado Tribuna de León en su cobertura informativa.
Un inicio de año con cuentas heredadas
España afronta así el inicio de 2026 con unas cuentas públicas heredadas, que aseguran la continuidad del gasto, pero limitan la capacidad de adaptación de la política fiscal. La evolución económica del año y la posibilidad de alcanzar acuerdos parlamentarios determinarán si esta situación se prolonga o si el ejercicio acaba contando con unos nuevos Presupuestos que reflejen las prioridades económicas actuales.
FAQ
¿Qué significa que los presupuestos estén prorrogados?
Significa que se siguen aplicando automáticamente los presupuestos del año anterior porque no se han aprobado unos nuevos antes del inicio del ejercicio.
¿Qué presupuestos se aplican en 2026?
Se aplican los presupuestos generales del Estado de 2023, los últimos aprobados por el Parlamento.
¿Impide la prórroga el crecimiento económico?
No necesariamente. El escenario oficial prevé crecimiento económico compatible con presupuestos prorrogados, aunque con menor flexibilidad fiscal.
¿Se pueden realizar nuevos gastos con presupuestos prorrogados?
Sí, pero requieren ajustes técnicos o modificaciones presupuestarias específicas, especialmente en el caso de fondos europeos.
¿Habrá nuevos Ppresupuestos en 2026?
El Gobierno mantiene su intención de presentar un nuevo proyecto presupuestario y negociar su aprobación si la aritmética parlamentaria lo permite.
Fuentes
-
Prórroga del Presupuesto para 2026. Ministerio de Hacienda.
https://www.sepg.pap.hacienda.gob.es/sitios/sepg/es-ES/Presupuestos/PGE/PGE2025Prorroga/Paginas/PGE2025Prorroga.aspx -
España arranca 2026 con los Presupuestos prorrogados por tercer año consecutivo (1 de enero 2026). Tribuna de León.
https://www.tribunaleon.com/noticias/429302/espana-arranca-2026-con-los-presupuestos-prorrogados-por-tercer-ano-consecutivo










